La industria automotriz vietnamita enfrenta un desafío considerable: una dependencia del 80% en la importación de componentes. Este escenario, revelado por el Ministerio de Industria y Comercio, subraya la urgencia de fortalecer la capacidad interna y reducir la excesiva confianza en la inversión extranjera directa (IED) para lograr una autosuficiencia industrial genuina. Vietnam busca posicionarse como un actor clave en la fabricación automotriz global, pero la brecha entre la situación actual y sus ambiciosos objetivos de localización es significativa, impactando tanto la competitividad como el desarrollo económico a largo plazo.
El sector automotriz es uno de los pilares estratégicos para el desarrollo económico de Vietnam. Sin embargo, su desempeño actual en términos de integración local dista mucho de las metas establecidas. La tasa de localización, que mide el porcentaje de componentes fabricados dentro del propio país, se sitúa actualmente entre un modesto 7% y un 10%. Esta cifra se encuentra muy por debajo de los objetivos ambiciosos fijados por el gobierno: alcanzar un 40-45% para el año 2025 y un 50-55% para el 2030. Esta marcada diferencia no solo refleja una debilidad estructural, sino que también contrasta significativamente con el progreso de países vecinos como Tailandia, Indonesia y Malasia, que han logrado niveles de integración local mucho más elevados y cadenas de suministro automotrices robustas.
La alta dependencia de la importación no solo impacta la balanza comercial de Vietnam, sino que también eleva los costos de producción y ensamblaje de vehículos. Esta situación hace que los automóviles fabricados en el país sean menos competitivos en comparación con los de otras naciones de la región. Actualmente, la producción local de recambios de coche se limita a componentes de tecnología relativamente sencilla. Hablamos de elementos como asientos, cristales o neumáticos, que, aunque esenciales, representan una porción menor del valor total de un vehículo. En contraste, componentes de alto contenido tecnológico y valor añadido, que son el corazón de la innovación automotriz, como sistemas de frenos avanzados, embragues, cajas de cambios complejas y sistemas de dirección de precisión, aún deben importarse en su totalidad. Esta situación frena la capacidad de Vietnam para ascender en la cadena de valor global.
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La dualidad de la industria automotriz vietnamita: IED y el desafío de la localización
La estructura de la industria vietnamita muestra una dualidad interesante. Por un lado, una fuerte presencia de empresas con inversión extranjera directa (IED), que son motores clave de exportación. Por otro, una industria auxiliar nacional en ciernes que lucha por integrarse. Las empresas con IED representan más del 70% del volumen total de exportaciones de Vietnam, un porcentaje abrumador. Aunque solo constituyen aproximadamente el 20% del número total de empresas en sectores como electrónica, textiles y calzado, estas corporaciones extranjeras generan más del 80% del volumen de exportaciones.
Este patrón se replica en la industria automotriz, donde de las 377 empresas automotrices en el país, 169 son de IED, constituyendo un 46,43% del total. Sin embargo, su contribución a la localización de componentes es a menudo limitada. Muchas de estas empresas se establecen en Vietnam atraídas por incentivos fiscales, la disponibilidad de mano de obra a bajo costo y, en ocasiones, regulaciones ambientales y laborales menos estrictas. Este modelo, si bien impulsa las exportaciones y genera empleo, crea una dependencia estructural que dificulta el desarrollo de una base industrial autónoma y robusta. La mayoría de los productos que se fabrican localmente en esta industria son industriales auxiliares con un contenido tecnológico medio o bajo, y su aporte al costo total de un automóvil es mínimo.
La Sra. Le Thi My Loan, jefa del Departamento Técnico de Sharp Manufacturing Vietnam Co., Ltd., lo confirma. A pesar de tener una gran fábrica en el país, Sharp debe importar hasta el 50% de sus componentes auxiliares. Las razones son claras: los proveedores nacionales a menudo no pueden cumplir con los estándares de calidad o, crucialmente, con los estrictos plazos de entrega que requiere la producción global. Un ejemplo revelador es la fabricación de matrices de moldeo: mientras que en Tailandia o China se tardan 40 días, en Vietnam el proceso se extiende hasta 60 días. Estas ineficiencias de tiempo y calidad actúan como barreras significativas para la integración de las empresas locales en las cadenas de suministro de grandes corporaciones.
Estrategias clave para impulsar la autosuficiencia en el sector automotriz
El gobierno vietnamita tiene una visión clara: transformar el país en una nación con una base industrial moderna, altamente competitiva y con un alto valor añadido en la cadena global. Para lograrlo, la estrategia de desarrollo automovilístico se centra en fortalecer la autosuficiencia industrial y, de manera crucial, aumentar drásticamente la tasa de localización. El Ministerio de Industria y Comercio está coordinando esfuerzos significativos con otros ministerios, sectores y localidades para materializar estos objetivos. Las principales líneas de acción incluyen:
- Conexión y apoyo a la cadena de suministro: Organizar programas de apoyo para que las empresas de la industria auxiliar se vinculen directamente con corporaciones multinacionales. Esto busca abrir oportunidades para que los proveedores vietnamitas se integren en las cadenas de suministro tanto a nivel nacional como internacional.
- Políticas de incentivos y financiación: Implementar y aplicar de manera efectiva políticas preferenciales y mecanismos de apoyo a la inversión, conforme a la legislación, para fomentar el crecimiento de las industrias de apoyo. Esto incluye el Programa de Desarrollo de la Industria de Apoyo, diseñado para catalizar el crecimiento de este sector.
- Desarrollo de capacidades técnicas: Establecer Centros Técnicos, inspirados en modelos exitosos de Corea del Sur, Japón y Tailandia. Estos centros brindarán capacitación técnica y de gestión a empresas industriales, con un énfasis particular en las industrias de apoyo y la ingeniería mecánica. El objetivo es que estas empresas puedan cumplir con los exigentes requisitos de las corporaciones multinacionales y las de IED, y así participar más profundamente en la cadena de valor global.
La Sra. Truong Thi Chi Binh, Secretaria General de la Asociación de Industrias de Apoyo de Vietnam (VASI), ha sido vocal en la necesidad de un enfoque más contundente. Propone establecer sanciones claras para las empresas de IED que no cumplan con sus compromisos de tasa de localización. Además, sugiere incentivar la creación de empresas conjuntas entre compañías extranjeras y nacionales para la producción de componentes. Es imperativo que el gobierno y sus entidades ejerzan una mayor presión sobre las empresas de IED para que cumplan sus promesas de localización. Al mismo tiempo, se debe priorizar el desarrollo y el fortalecimiento de las industrias de apoyo nacionales para retener el capital de IED y asegurar que los beneficios se reinviertan en la economía local.
El papel de las empresas locales en la transformación de la industria automotriz vietnamita
Dentro de este panorama desafiante, hay ejemplos que demuestran el camino a seguir. Empresas como THACO y VinFast se destacan por sus altas tasas de localización. Su éxito se debe a una inversión continua y estratégica en la producción interna de componentes y materias primas. THACO, por ejemplo, ha adoptado una visión a largo plazo para convertirse en un centro de fabricación automotriz. Su enfoque no es solo abastecer el mercado vietnamita, sino también exportar a la región ASEAN, aprovechando los acuerdos comerciales existentes.
THACO ha invertido en la producción de una amplia gama de componentes, desde chasis y piezas interiores y exteriores hasta equipos electrónicos complejos. Además, está integrando plataformas digitales inteligentes y seguras en sus procesos. En 2024, la compañía planea inaugurar siete nuevas fábricas y tres más en 2025. El objetivo es producir localmente todos aquellos componentes en los que Vietnam tiene una ventaja competitiva y que no requieren cambios tecnológicos drásticos. Ya en la actualidad, THACO suministra componentes a fabricantes como Hyundai, Ford, Toyota e Isuzu, con ventas que superan los 13 millones de dólares. Este desarrollo es un claro motor para el futuro de la automoción en la región.
La contribución de líderes como THACO y VinFast es crucial. Actúan como catalizadores, creando un impulso vital para el desarrollo de la industria automotriz en general y de sus industrias de apoyo en particular. Para fomentar un sector industrial autosuficiente y robusto, el Ministerio de Industria y Comercio enfatiza la importancia de acceder a tecnologías de producción modernas y de crear grupos económicos sólidos que lideren el resto de sectores industriales y auxiliares. El marco institucional y las políticas de apoyo deben facilitar un entorno de inversión favorable, garantizando la estabilidad macroeconómica y aplicando políticas financieras y tributarias coherentes. El desarrollo de las industrias fundacionales, junto con aquellas que producen insumos para otros sectores como la ingeniería mecánica, la química y los materiales, es esencial para alcanzar los objetivos de autosuficiencia.
Mirando hacia el futuro: consolidación y competitividad
El camino hacia la plena autosuficiencia industrial en la automoción de Vietnam es un proyecto a largo plazo que requerirá una inversión sostenida y una colaboración sin precedentes entre el sector público y el privado. Más allá de la infraestructura y la tecnología, la clave reside en la capacitación del capital humano y la transferencia efectiva de conocimiento. Es imperativo desarrollar una fuerza laboral altamente cualificada, capaz de innovar y producir componentes de mayor complejidad y valor añadido. La estandarización de procesos y la obtención de certificaciones de calidad internacionales serán factores determinantes para que los componentes fabricados en Vietnam sean aceptados globalmente. El éxito de Vietnam en su ambición de ascender en la cadena de valor global dependerá directamente de su capacidad para transformar esta dependencia actual en una ventaja competitiva y una fortaleza industrial autónoma. La transformación no es solo una cuestión económica, sino también de soberanía tecnológica e industrial.
Fuentes utilizadas
- Báo Công Thương – Aumentar la tasa de localización: la solución a la autosuficiencia industrial.
- Departamento de Industria, Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam.

